Florida mantiene a los republicanos y frena a los progresistas
Ashley Moody, republicana y exfiscal general del estado, derrotó a la progresista Angie Nixon con 50.8% de los votos y convierte en definitivo el puesto que ocupaba de forma interina.

Ashley Moody se quedó con el Senado por Florida de manera definitiva: la republicana venció este martes a la progresista Angie Nixon con 50.8% de los votos, según proyecciones de NBC, Decision Desk y Fox News, cerrando así una carrera que se mantuvo apretada hasta el conteo final.
Con más del 95% de los sufragios escrutados, Nixon no pasó del 48.1%, una brecha de menos de tres puntos que bastó para confirmar lo que las encuestas venían sugiriendo: Florida no estaba lista para mandar al Senado a una candidata de los Socialistas Democráticos de América (DSA).
El puesto que dejó vacío Marco Rubio
La silla que estaba en disputa era la de Marco Rubio, quien la ocupó desde 2011 hasta que renunció el 20 de enero de 2025 para incorporarse al gabinete de Donald Trump como secretario de Estado. Ante esa vacante, el gobernador Ron DeSantis nombró a Moody, en ese momento fiscal general de Florida, para cubrir el cargo de forma provisional. Con este resultado, Moody pasa de interina a electa.
Quién es Angie Nixon y por qué el voto cubano fue clave
Nixon es congresista estatal por Jacksonville y figura entre las representantes de mayor visibilidad de los Socialistas Democráticos de América a nivel nacional, una agrupación progresista a la que también pertenece Zohran Mamdani, actual alcalde de Nueva York. Su victoria en las primarias demócratas de Florida fue una sorpresa, ya que se inscribió en una ola de triunfos de candidatos de izquierda en primarias de todo el país.
Pero lo que funcionó en las primarias le jugó en contra en la elección general: su identificación abierta con el socialismo democrático generó resistencia entre el electorado de origen cubano en Florida, un bloque con peso electoral significativo y con una sensibilidad histórica hacia ese término muy distinta a la del resto del electorado progresista.
Más de una década sin que un demócrata gane en Florida
Según informó robertocavada.com, la última vez que un demócrata se impuso en una elección al Senado en Florida fue en 2012. Este resultado extiende esa racha a más de una década y consolida el dominio republicano en ese puesto dentro de un estado que, pese a su enorme diversidad demográfica, ha votado consistentemente a la derecha en los últimos ciclos electorales.
Moody tomará posesión formal del escaño y deberá decidir cómo proyecta su perfil político de cara a futuras contiendas en un estado donde el electorado hispanohablante, en particular el de origen cubano, ha demostrado ser determinante para inclinar resultados cerrados.
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