La gente celebra el juicio político a Peña y exige más
Tras el juicio político en el Senado, Pedro Alliana asumió la presidencia de Paraguay. Miles de manifestantes celebraron la salida de Peña, pero exigen que se vayan todos.

La destitución de Santiago Peña en juicio político dejó a Paraguay entre la celebración y la rabia: el Senado lo sacó de la presidencia este viernes 6 de noviembre y horas después quedó detenido en su casa. Su vicepresidente, Pedro Alliana, juró como nuevo presidente, y las calles de Asunción no se calmaron, según informó EFE desde Asunción.
Peña pierde los fueros y queda detenido
Peña, economista de 47 años, dejó el cargo sin fueros y fue detenido en su domicilio, acusado de lesión de confianza por la caída del banco Ueno bank. Esa entidad financiera controlaba los ahorros de más de 2,9 millones de clientes.
El júbilo estalló apenas se conoció el resultado. Pero para muchos duró poco, porque esperaban un cambio completo en el Poder Ejecutivo y no solo la salida de un hombre.
"Que se vayan todos": la protesta frente al Congreso
Cientos de indignados gritaron «Que se vayan todos» a las afueras del Congreso, en señal de rechazo a todo el Gobierno del Partido Colorado. El microcentro de la capital se llenó de manifestantes, sobre todo jóvenes, con banderas, carteles y tambores. Se quedaron en vigilia después del desenlace del juicio político.
«El pueblo sigue acá hasta que se vayan todos», dijo a EFE la joven Celicia Lugo, para quien Peña y Alliana «son lo mismo».
Milda Cuevas celebró la destitución, pero advirtió: «El Gobierno que viene es más de lo mismo, porque solamente no va a estar Peña, el resto seguirá». Pidió que el expresidente «sea juzgado» y «vaya a la cárcel».
Mientras los senadores destituían a Peña y tomaban juramento a Alliana, los carteles decían «Si siguen los mismos, no hay cambio», «Santi, ladrón», «Queremos cárcel» y «¿Dónde está la plata?».
Andrea Gutiérrez fue más allá: «Nosotros estamos cansados, Ueno fue solamente una manifestación de los millones y millones de sacadas (de dinero) del bolsillo que nos hicieron a nosotros como ciudadanos».
Joaquín Gavilán, de 28 años, quiere ver a Peña en la cárcel de Tacumbú, la antigua penitenciaría de Asunción hoy llamada Centro Nacional de Prevenidos. «Ya están en la cárcel los dueños del banco ahora falta él que es el que permitió todo», dijo.
Cómo estalló la crisis del Ueno bank
La crisis arrancó cuando el Banco Central (BCP) ordenó un procedimiento de resolución de Ueno bank, una institución que, durante el mandato de Peña, recibió millonarios recursos de entidades públicas.
Miles de ahorradores denunciaron que no podían acceder a su dinero. Entre ellos hay 32,000 jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS), una de las principales cajas de pensiones del país. Desde el martes, los paraguayos salen a las calles.
Aunque el detonante fue el vaciamiento de Ueno, los manifestantes aprovechan estos días para reclamar por todo lo que consideran que está mal en este país de 6.1 millones de habitantes.
Alliana promete compensar a los afectados
Para tratar de bajar la tensión, Alliana anunció tras jurar el cargo que los afectados por el «descalabro financiero» del cierre de Ueno bank «serán compensados plenamente».
Falta ver si esa promesa alcanza para calmar a una calle que, por ahora, dice que no se va hasta que se vayan todos.
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