Roberto Rosario acusa una amnistía disfrazada en la ley de nacionalidad
El expresidente de la JCE advierte que el anteproyecto de la diputada del PRM Maribel Almánzar de Ogando choca con la Constitución, la Ley 169-14 y la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional.

"Amnistía disfrazada". Con esas dos palabras describió Roberto Rosario Márquez, expresidente de la Junta Central Electoral (JCE), el anteproyecto de la diputada del PRM Maribel Almánzar de Ogando para resolver casos de personas sin identidad. Así lo recogió El Nuevo Diario.
Su lectura es que la propuesta le daría la nacionalidad dominicana a extranjeros que, según él, enredaron papeles del Registro Civil y de la cédula para conseguirla.
Lo que Rosario ve detrás de la propuesta
La iniciativa entró a la Cámara de Diputados con un argumento: atender a un grupo de personas que, se dice, no tiene identidad. Rosario no lo compra. Sostiene que lo que se busca es nacionalizar extranjeros por la vía de un trámite de regularización con base humanitaria.
Va más lejos. Afirmó que parte de los posibles beneficiarios habrían incurrido en actos ilícitos contra el Registro Civil y contra el sistema de identificación del país, todo para figurar con una nacionalidad que no es la suya, porque siguen teniendo la de su lugar de origen.
Para el exfuncionario, el texto choca de frente con la Constitución, con la Ley 169-14 y con la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional. Y alertó que, si se aprueba, podrían llegar más extranjeros al país, algo que a su juicio tendría repercusiones en la seguridad y la estabilidad nacional.
El reloj electoral
Rosario también puso el ojo en la fecha. El anteproyecto aparece justo antes de que arranque el próximo ciclo electoral, que cerrará entre febrero y mayo de 2028 con elecciones municipales, legislativas y presidenciales.
Por eso le atribuye a la legisladora del partido de Gobierno un posible interés electoral, no humanitario. En su opinión, la propuesta podría dañar la legitimidad y la integridad de esos comicios.
Además, planteó un argumento jurídico: la identidad de una persona expresa su filiación, y gracias a ella se ejercen derechos civiles, políticos y económicos. Una ley que ignore ese vínculo, advirtió, podría terminar anulada por el Tribunal Constitucional.
Contexto: qué fue la Ley 169-14
No es la primera vez que el tema de la regularización de extranjeros y la nacionalidad toca la puerta del Congreso. Rosario recordó que en 2014 se aprobó la Ley 169-14, que fijó requisitos y pasos para regularizar a extranjeros sin falsedad documental en su expediente y que, por razones de Estado, podían beneficiarse de ella.
Desde esa vara, el nuevo anteproyecto le parece otro intento de amnistía general. Le molesta que se quiera conceder la nacionalidad sin seguir las reglas constitucionales y legales que dicen cómo se adquiere.
La comparó con un "mercado persa", donde la nacionalidad dominicana pasaría a ser una mercancía más, sin importar su peso jurídico ni lo que exige la ley.
La salida que propone Rosario
A quienes dicen que sus derechos de identidad y documentación fueron afectados, Rosario les sugiere ir a los tribunales, para que las autoridades revisen cada situación por separado y decidan qué corresponde.
Al Gobierno y a las instituciones competentes les pidió aplicar la Ley General de Migración 285-04, con debido proceso y respeto a los derechos fundamentales que garantiza la Constitución.
Cerró con una frase larga: "Todo parece indicar que el referido proyecto se hizo pensando en favorecer una población internacional y una población nacional que como dice la propia legisladora, aprovecharon debilidades para cometer actos irregulares, que no pueden ser solucionadas en detrimento del derecho de personas que han convivido en concordancia con las leyes y en transgresión de nuestra Norma Sustantiva y las leyes adjetivas existentes en materia registral".
Queda por ver cómo responderá Almánzar de Ogando a estos señalamientos y qué camino tomará el anteproyecto en la Cámara de Diputados.
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