Siete dirigentes del PRM pierden aspiraciones rumbo a 2028
Un senador, una vicealcaldesa y un catedrático abandonaron el partido oficialista; Fulcar, Peña Guaba, D'Aza y Cedeño se quedan pero bajan sus fichas mientras Collado emerge como polo de atracción interna.

El mapa de poder del Partido Revolucionario Moderno está en plena reconfiguración: los retiros de aspiraciones en el PRM y las salidas definitivas de varios dirigentes revelan la tensión interna del oficialismo cuando apenas comienza a dibujarse el escenario electoral de 2028. Siete figuras de peso, entre legisladores, exministros y funcionarios municipales, han reordenado sus posiciones o cortado vínculos con la organización en los últimos meses, según recoge n.com.do.
Los que bajan sus aspiraciones pero se mantienen en el partido
El exministro de Educación Roberto Fulcar fue uno de los primeros en cerrar la puerta a una candidatura presidencial propia para 2028. Aun así, dejó claro que no abandona el PRM: seguirá activo en la competencia interna y respaldará a otro aspirante, aunque no ha revelado a quién. Su equipo inició consultas con dirigentes de distintas demarcaciones y seccionales del exterior para definir esa posición.
El 2 de noviembre, Tony Peña Guaba dio un paso similar y descartó sus aspiraciones presidenciales para sumarse al respaldo del ministro de Turismo, David Collado. Según explicó el propio Peña Guaba, tras evaluar el panorama interno concluyó que Collado "se encuentra más adelantado en sus aspiraciones". Un año antes, en noviembre de 2025, el dirigente Víctor D'Aza había tomado idéntica ruta: dejó a un lado su intención de disputar la candidatura presidencial del partido y orientó sus energías a apoyar la gestión del presidente Luis Abinader y los gobiernos locales, argumentando que la prioridad era "la unidad y cohesión de la organización".
En cuanto a cargos internos, el diputado por La Romana Eugenio Cedeño presentó el 30 de junio de 2026 su retiro de la contienda por la Secretaría General del PRM. El legislador alegó discrepancias con el procedimiento utilizado para elegir las autoridades del partido, al que calificó de incompatible con los estatutos y con la normativa legal vigente. Al igual que Fulcar y D'Aza, Cedeño no anunció ninguna ruptura con la organización.
Los que sí cortaron vínculos con el oficialismo
El primer nombre en abandonar formalmente el PRM fue el del senador por la provincia Santo Domingo, Antonio Taveras Guzmán. El 27 de mayo de 2026 anunció su salida y declaró que continuaría ejerciendo su escaño como legislador independiente. Taveras Guzmán citó discrepancias con la dirección que ha tomado el partido y expresó su malestar por lo que describió como ausencia de avances en materia de reformas estructurales, combate a la corrupción y transformación institucional.
Casi en el mismo periodo, el académico y catedrático Danilo Cruz Pichardo cerró su ciclo en el partido de gobierno y volvió al Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Su reincorporación quedó sellada a finales de mayo en un acto presidido por Miguel Vargas Maldonado, presidente de esa organización.
La salida más numerosa llegó en agosto, cuando la vicealcaldesa de Los Alcarrizos, Felicia Santos Frías, se unió a la Fuerza del Pueblo (FP) y fue juramentada directamente por el expresidente Leonel Fernández. No fue una salida individual: más de 300 dirigentes y representantes de sectores del municipio la acompañaron en el traspaso.
Collado gana terreno; el partido busca contener la dispersión
Los siete casos exhiben dos dinámicas distintas dentro del oficialismo. De un lado, figuras que reajustan sus ambiciones sin soltar la militancia; del otro, dirigentes que prefieren buscar nuevo hogar político antes de que el ciclo 2028 tome forma definitiva. Los retiros de aspiraciones en el PRM no implican, en todos los casos, una guerra declarada con la cúpula, pero sí confirman que el partido enfrenta una redistribución real de lealtades y espacios.
David Collado aparece, por ahora, como el principal receptor de los respaldos que Fulcar y Peña Guaba liberaron. Lo que todavía queda por verse es si la organización logra estabilizar su estructura interna o si más dirigentes siguen el camino de Taveras Guzmán, Cruz Pichardo y Santos Frías hacia otras banderas antes de que arranque formalmente la temporada electoral.



