Facturas eléctricas de RD$20,000 asfixian a colmaderos del DN
Propietarios de negocios en María Auxiliadora, Villa Juana y otros sectores denuncian alzas insostenibles en sus cobros de Edesur y Edeeste.

Las facturas eléctricas de hasta RD$20,000 mensuales están poniendo en jaque a colmaderos y comerciantes del Distrito Nacional. Propietarios de pequeños negocios en zonas como María Auxiliadora, Ensanche Luperón, Ensanche Espaillat, Villa Consuelo, Villa Juana y 27 de Febrero reportan aumentos inusuales en sus cobros de energía durante los últimos meses, en lo que describen como una situación insostenible.
Los afectados son clientes de las distribuidoras Edesur y Edeeste, las dos empresas que abastecen gran parte de la capital dominicana. Según testimonios recogidos por el periódico Listín Diario, los montos facturados no guardan proporción con el consumo habitual de estos comercios, y los dueños no encuentran explicación oficial a las variaciones.
Racionamiento extremo para sobrevivir la factura
Ante la presión de las facturas eléctricas de hasta RD$20,000, varios propietarios han optado por medidas drásticas: apagar equipos de refrigeración en horas de menor venta, reducir el horario de operación y desconectar todo lo que no sea estrictamente necesario. Para un colmado, que depende del frío para conservar bebidas, lácteos y carnes, ese tipo de racionamiento no es un ajuste menor, es una amenaza directa al negocio.
Los comerciantes señalaron que estos montos resultan imposibles de sostener con los márgenes de ganancia de un colmado de barrio, donde los precios de los productos ya vienen golpeados por la inflación y la devaluación del peso frente al dólar.
El patrón se repite en múltiples sectores de la capital
Lo que llama la atención es que el problema no se concentra en una sola zona: el reclamo aparece de forma simultánea en varios de los barrios más populosos del Distrito Nacional. Eso sugiere que no se trata de un error puntual, sino de una tendencia en la facturación de las distribuidoras.
Ni Edesur ni Edeeste han emitido, hasta el momento de esta publicación, una explicación pública sobre las alzas denunciadas por estos comerciantes. Tampoco hay constancia de que la Superintendencia de Electricidad haya abierto una investigación formal al respecto.
Qué sigue para los afectados
Los colmaderos y comerciantes afectados no han indicado si presentarán quejas formales ante la Superintendencia de Electricidad, que es el organismo regulador con autoridad para investigar cobros irregulares y ordenar correcciones a las distribuidoras. Esa es la vía institucional disponible para quienes consideren que su factura no refleja el consumo real.
Por ahora, el peso de la factura eléctrica sigue cayendo sobre el bolsillo del pequeño comerciante, sin respuesta del Estado ni de las empresas distribuidoras.



