La Suprema Corte tendrá por primera vez un juez de carrera al mando
Iván García, de la Federación Dominicana de Comerciantes, califica el nombramiento de Justiniano Montero Montero como un giro real hacia la independencia judicial.

Por primera vez en su historia, la Suprema Corte de Justicia tendrá como presidente a un magistrado que hizo toda su carrera dentro del sistema judicial dominicano. El nombramiento de Justiniano Montero Montero, juez de carrera, rompe el patrón de un tribunal que históricamente ha sido encabezado por figuras llegadas desde la política o el ejercicio privado del derecho.
Iván García, quien dirige la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), fue de los primeros en reaccionar públicamente. "El presidente Abinader consolida su legado institucional con la designación del primer juez de carrera al frente de la Suprema Corte de Justicia", afirmó García, según recogió De Último Minuto. Para el líder empresarial, la decisión no es un gesto menor: refleja coherencia con el discurso de fortalecer la independencia del Poder Judicial y con reconocer el mérito acumulado año tras año dentro de la magistratura.
Un hombre construido dentro de la institución
Montero Montero llegó a la Suprema Corte en abril de 2019. En septiembre de 2026, el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) lo confirmó para un nuevo período de siete años, lo que lo sitúa como una figura de largo plazo en el alto tribunal. Su formación académica arranca en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde obtuvo el doctorado en Derecho, y se extiende con estudios de posgrado en áreas como Sociedad Democrática, Estado y Derecho, además de Derecho Administrativo y Gestión Municipal.
García subrayó que poner al frente del máximo tribunal a alguien forjado dentro del propio sistema "resalta la importancia de la experiencia profesional y el conocimiento del sistema judicial en la conducción de una institución fundamental para el Estado de derecho".
Cómo se eligió: evaluaciones y entrevistas bajo lupa del CNM
El proceso que terminó en esta designación fue conducido por el CNM, el organismo constitucional presidido por el presidente Luis Abinader e integrado por los titulares de los principales poderes del Estado. No fue una decisión express: el procedimiento combinó evaluaciones del desempeño de los jueces en activo con entrevistas a quienes aspiraban a ocupar las sillas vacantes.
Los factores que pesaron en la selección fueron la trayectoria dentro del sistema, el perfil académico y la integridad de cada candidato. Esos mismos criterios, apunta la FDC, son los que garantizan la seguridad jurídica y el buen funcionamiento institucional que el sector privado necesita para operar con certeza.
Lo que viene ahora
Con Montero Montero en la presidencia, la nueva composición de la Suprema Corte resultante de este proceso del CNM comenzará a operar de forma plena en los próximos meses. La pregunta que queda sobre la mesa es si el perfil técnico del magistrado, construido desde adentro del sistema, se traduce en fallos que el ciudadano común sienta en su vida cotidiana. El sector empresarial ya apostó que sí: el sector judicial tendrá que demostrarlo.



