España pone 30 millones sobre la mesa tras accidente ferroviario con 69 víctimas
El ministro Óscar Puente blindó su cargo y presentó un paquete de indemnizaciones, inteligencia artificial en las vías y revisión total del sistema de seguridad luego de la tragedia del 29 de octubre que se cobró 69 vidas.

Un accidente ferroviario que sacudió a España entera obliga ahora al Gobierno a responder con dinero, tecnología y política. Este martes 3 de noviembre, el Consejo de Ministros aprobó un plan de emergencia de 30 millones de euros para atender a las víctimas y blindar las vías férreas del país, cuatro días después de que la colisión entre dos trenes dejara 69 personas sin vida y decenas de heridos.
El siniestro sucedió el miércoles 29 de octubre: un tren de alta velocidad de Renfe que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla se estrelló contra un convoy de la operadora Iryo que estaba parado sobre la misma vía. El choque provocó el descarrilamiento de varios vagones, dos de los cuales cayeron por un terraplén, ocasionando numerosas víctimas.
30 millones de euros: cómo se repartirá el fondo de indemnizaciones
El Ejecutivo fijó ayudas directas de 72,121.46 euros para los familiares de cada persona fallecida, según detalló el ministro de Transportes, Óscar Puente, al salir del Consejo de Ministros. Para quienes resultaron heridos, las compensaciones variarán entre 2,400 y 84,141 euros de acuerdo con la gravedad de las lesiones. A esas cifras se añadirán anticipos por responsabilidad civil de igual valor, con el objetivo de garantizar liquidez inmediata a quienes más lo necesitan.
El paquete también contempla que las bajas laborales originadas por el accidente sean tratadas como accidente de trabajo, con efectos retroactivos y reconocimiento automático, tal como recogió De Último Minuto. Esta medida, además, podrá beneficiar a quienes reciban ciertas prestaciones o pensiones, siempre que la equiparación les resulte más ventajosa.
Inteligencia artificial y gemelos digitales para vigilar las vías
El Gobierno anunció que incorporará inteligencia artificial y gemelos digitales a la red ferroviaria. Estas herramientas generan réplicas virtuales de los sistemas para simular su funcionamiento y detectar posibles fallos antes de que se produzcan en la realidad. Se sumará, además, un software con alertas automáticas capaz de identificar situaciones de riesgo en tiempo real y una mejora en los sistemas de visualización de la posición de los trenes y el estado del trazado.
La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria llevará a cabo una revisión extraordinaria de todos los mecanismos de protección activos. Para fortalecer la operación humana, el Gobierno ampliará la dotación de personal en los centros de control ferroviario. En la línea Madrid-Sevilla se aplicará una reducción temporal de frecuencias, aunque las autoridades subrayaron que el número total de plazas disponibles para los viajeros se mantendrá intacto.
Expertos evaluarán rediseño interior de los vagones
El Ministerio de Transportes contratará peritos independientes para analizar qué cambios estructurales dentro de los vagones podrían reducir el riesgo de lesiones en caso de colisión. Una de las opciones sobre la mesa es reorganizar los espacios destinados al equipaje para que no se conviertan en una fuente adicional de impactos durante una emergencia.
Lo que el Gobierno descartó de plano es la instalación de cinturones de seguridad en los asientos: según las autoridades, ese tipo de dispositivo complicaría la evacuación de los pasajeros. En cuanto a los trabajos de renovación programados para 2027 en el corredor Madrid-Barcelona, Puente admitió tener dudas sobre si conviene cortar por completo la circulación durante las obras, aunque no hay ninguna decisión tomada todavía.
Puente no renuncia; el PP exige su cabeza
La presión política se volvió tan intensa como el debate técnico. Fuentes del Gobierno confirmaron que Puente seguirá en el cargo y que el presidente Pedro Sánchez no tiene intención de destituirlo. El ministro mantendrá también su candidatura por Valladolid de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre.
El Ejecutivo igualmente cerró la puerta a la salida de Luis Pedro Marco de la Peña, titular de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Durante su comparecencia, Puente dijo entender a quienes le piden que dimita "por personas que actúan de buena fe ante la magnitud de la tragedia", pero rechazó con firmeza las exigencias del Partido Popular (PP) y de su líder Alberto Núñez Feijóo, a quienes situó en una categoría distinta.
El paquete completo, según el Gobierno, apunta a tres objetivos: prevenir nuevos siniestros, responder con mayor eficacia si ocurren y elevar los estándares de protección para todos los usuarios del sistema ferroviario español. Lo que queda por definir es si esas metas son alcanzables con las medidas anunciadas, o si la investigación oficial sobre las causas del choque obligará a revisar el plan.



